lunes, 9 de abril de 2007

LEVENTANDO MINISTROS PARA LA OBRA DEL REINO

El Ministro de Cristo. Tiene un rol importante de parte de Dios, sirve a Dios y sirve a los hombres.
Nacido de Dios.

porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe.
Llamado a hacer una obra de parte de Dios, la obra del ministerio. No es alguien que se ve asimismo como el único, el líder, la máxima autoridad eclesial que debe imponer su propia visión, sino que sabe caminar con quienes participan de la autoridad y responsabilidad de lograr que todo el cuerpo alcance su llamado y lugar dentro del reino de Dios, y logre su parte aquí en la tierra. Lo que le a sido dado.

Efesios 4:
11
Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, 13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, al hombre perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.

El Ministro de Cristo interactúa en lo privado y en lo publico.
Se trata de una persona que en lo privado goza de una relación con Dios y se somete a él para experimentar su propósito en lo publico. Se renueva a si mismo para ser libre de complejos de inferioridad o ataduras y descubre la grandeza interna en él como en los demás, compartiendo y construyendo realidades superiores a uno mismo.
El Ministro de Cristo es llamado a interactuar con los demás de una manera muy especial con una vida que manifiesta:
-Sumisión al Espíritu Santo.- mostrando que su vida esta continuamente inspirada y sujeta a la Palabra de Dios.
-Amor profundo por las almas.
-Oración
.- una relación personal creciente con Dios y el carácter de un intercesor por la vida de los demás.
-Propósito.- de influir en la personas para beneficio de ellas.
Lo caracteriza:
-La sencillez.
-Humildad.
-Visión clara.
-Enfoque en los demás.
-Deseo de hacer el bien.
-Seguro de lo que tiene para compartir con lo demás.

Ministra a los demás.
Entonces influye positivamente en las personas para cambios de los cuales él mismo puede dar fe. Va construyendo el futuro sabiendo que les toca poner bases sólidas en el presente.
Basado en la palabra de Dios traza un patrón o mapa para la vida de otros.
-Establece y define limites señalando el bien.
-Nos dice como comportarnos dentro de estos limites para tener éxito.
* Da ayuda personal y continua a otros_ como muestra de amor.
-Enseña a otros a ayudar a otros.
-Trasmisión de vida (cadena de valores)
-Habilitar ( como resultado)

Como desarrolla su relación con los otros.

Ha aprendido a escuchar.- Se concentra en tomar atención en aquella persona con quien trata, su vida es importante para darle suficiente interés y la trata con responsabilidad.

–Se pone en el lugar de la otra persona y lo comprende a cabalidad.
-Se arriesga a no tener una respuesta inmediata. No improvisa.
Se enfoca en el potencial.- En la alternativa.
-No se detiene en el problema sino busca la solución.
-Busca no inhibir a la persona para que ella se fije en sus posibilidades.
Se concentra en las tareas.
-No trabaja para el reconocimiento.
-Sabe que el valor final lo da el logro de la tarea.
-Alcanza un resultado.
Busca influenciar en lugar de dominar.
-Siembra en el corazón de la gente.
-No impone.
-Riega con amor.
Engrandece a la persona que sirve.
-Ayuda a crecer, a madurar.
-A que los otros alcancen un mejor nivel respecto de su anterior condición.
-Da reconocimiento por el logro a los participan en servicio.

Establece las prioridades en sus relaciones.

Esto se manifestara en la seguridad y en una estima personal, la forma de enfocar la intimidad, el nivel de relación con cada persona de manera diferente pero apropiada.

Génesis 2:24-25 “Por tanto dejará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán una sola carne”.

El Ministro de Cristo vive una vida fundamentada en la Palabra de Dios y sobre ella construye sus relaciones.
Por ello el matrimonio es su prioridad y principal ministerio del ministro. Bien se ha dicho que en el matrimonio se aprende de humildad. Pues, es justamente este elemento la base de un ministerio eficaz.
Luego, no solo el ministro es sacerdote y profeta para con su esposa, sino que su familia se convierte en el campo eficaz de servicio al ministrar a sus hijos con su ejemplo. Como, también sabemos, que los hijos no siempre hacen lo que nos oyen decir, sino lo que nosotros hacemos.
Por lo tanto, no necesitamos, mejores hermenutas, ni mejor homilética sino mejores ministros que sepan tener a su esposa en santidad y honor (esposos irresistibles) , mejores ministros que sepan criar a sus hijos en la amonestación del Señor (padres fabulosos).
El ministro habiendo aprendido a relacionarse con su familia, podrá relacionarse con los demás (a quienes sirve, sean compañeros o discípulos), en un ambiente familiar, de ayuda mutua, de confianza, en otras palabras en el ambiente del discipulado.

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