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lunes, 10 de marzo de 2008

EL INDIVIDUALISMO HA CORTADO EL PASO DE LA VIDA EN COMUNIDAD.

La vida en comunidad es el espacio para que redescubramos el ministerio de todos los creyentes, ayudándonos y edificándonos mutuamente en el ejercicio de los dones dados por el Espíritu Santo.

Contrariamente, el exclusivismo clerical y denominacional, el abuso del poder, la sustitución de la correcta doctrina y de la predicación del Evangelio del Reino que el mismo Señor Jesucristo mando a predicar, en su lugar es común ver el amor al dinero, la falta de integridad y de ética se ven cada ves más asociados a líderes que hacen gala de poseer revelación directa de Dios, convirtiéndose en vox Dei para una facción importante de nuestra Iglesia. Basados pues en la mundana doctrina del líder e introduciéndola como parte de la enseñanza cristiana la cual no existe en la biblia, ni como doctrina, ni tampoco como la forma normal de la vida de la iglesia, más bien como ejemplos negativos que abundan como en:

3 Juan: 9 Yo he escrito  (La carta a que Juan se refiere se ha perdido, posiblemente fue destruida por Diótrefes) a la iglesia; pero Diótrefes,  (dirigente de la iglesia a la que pertenecía Gayo o de una comunidad vecina) al cual le gusta tener el primer lugar entre ellos,
…y no contento con estas cosas, no recibe a los hermanos, y a los que quieren recibirlos se lo prohíbe y los expulsa de la iglesia.
[1]

Es así que negando el lugar que corresponde a los hermanos que son reconocidos por su sabiduría y su probada reputación, como el derecho al ejercicio de los dones y ministerio con que han sido investidos para la edificación del cuerpo bajo la dirección del Espíritu Santo (Ancianos de la Iglesia) y en lugar de ellos sólo a muy convenientes e incondicionales seguidores.
Estos son nuevos “amos” que sus propios dichos hay que repetir y el sueño que el Señor a puesto en sus hijos quieren hacer morir.
Solo un rostro tenemos que buscar y es el de aquel que su Espíritu a puesto en nosotros los hijos, nuestro derecho y comunión es junto a los hombres libres de la comunidad de los iguales, la comunidad del Reino que Jesús vino a comunicar, y que es la comunidad de Dios con los hombres.
Esta vida en comunidad otorga un sentido de pertenencia a través del cual cada persona entra a formar parte de la familia de Dios.
La Iglesia actúa como comunidad restauradora, sanadora e integradora donde la persona encuentra su sentido de identidad en relación a Cristo y a la comunidad de creyentes hermanados por el mismo Espíritu. Hechos 2:42-47 describe la vida en comunidad de los primeros cristianos, ya que juntos compartían: las enseñanzas de los apóstoles, la oración, los alimentos y sus posesiones materiales.
Partiendo del postulado que la Iglesia es y será por la eternidad la comunidad eterna de los redimidos por la sangre del Cristo, es necesario que nos ocupemos de la fe y actuar de acuerdo a los valores del Reino de Dios: promoviendo el diálogo, la paz, el perdón y la restauración de las relaciones rotas entre los hermanos en la fe.

Uno de los principales obstáculos para el desarrollo de la koinonía es la manipulación y abuso del poder que se hacen en “nombre del Espíritu Santo” por algunos líderes que no respetan la libertad cristiana ni la capacidad de pensar que Dios nos ha dado a todos sus hijos.
Aquellos, quienes se elevan a sí mismos con títulos eclesiales de autoridad, con el supuesto derecho para gobernar y dictar sobre el Pueblo Santo, haciéndose aún superiores a la presencia del Espíritu Santo como a algo que pueden manipular y usar de acuerdo a su necesidad e ignorando que el Espíritu Santo representa todo el Señorío y autoridad de Cristo aquí en la tierra y que él vino de parte de Cristo a ocupar ese lugar en cada creyente, impartiendo a cada hijo diversos dones para el ministerio, con la misma característica de la semejanza en la trinidad, con un rol diferente pero siempre el mismo Dios y esto es igual en los hijos, diferentes ministerios, diferentes roles, funcionando cada uno de forma diferente pero al fin y al cabo siendo todos iguales, con los mismos derechos de hijos, con la misma comunión la misma unción de parte de él, con la misma necesidad de ser ministrados los unos por los otros en la comunidad de los iguales, en la comunidad del Reino que Cristo instauro en nosotros y con nosotros, este Evangelio y no otro.


[1]Reina Valera Revisada (1995 Sociedades Biblicas Unidas: Miami

martes, 15 de mayo de 2007

SUEÑO DE MORIR Y LA PASION DE CRISTO (Canc. Alex Campos.)

Tú vida tiene un costo que el pago, que suficiente es por ti, tu y él juntos por la vida pueden ir, nadie te lo puede impedir... el velo de separación partido se quedo. Un nuevo sueño esta en ti para que lo puedas ya vivir...

No es necesario agradar a un sistema religioso que interpone muchos rostros a seguir, con sus pesadas cargas que cumplir, con sus nombres y etiquetas que ellos quieren sobre ti, son nuevos amos que sus propios dichos hay que repetir y tu sueño quieren hacer morir. Solo un rostro tienes que buscar de aquel que su Espíritu a puesto en ti, junto a los hombres libres de la comunidad de los iguales, la comunidad del Reino que Jesús envió a comunicar, la comunidad de Dios con los hombres. Su precio él ya lo pago.

jueves, 3 de mayo de 2007

NEHEMÍAS - EL CORAZÓN DE LOS HUMILDES

Un hombre de actitud humilde, con un corazón dispuesto a caminar en los caminos del Señor, había alcanzado un lugar de servicio muy cercano al rey, y ello le permitiría gozar de alguna simpatía y confianza del rey, sin embargo más allá de esa actitud de hombre humilde podremos ver a un hombre muy preparado con mucha sabiduría y dotado de cualidades que nos muestra a un hombre diligente, alguien sobre el cual los ojos de Dios estaban puestos para realizar una de las tareas más extraordinarias en un tiempo extraordinario y de gran significado a través de todos los tiempos. Y que nos demuestra lo importante de reunir y desarrollar estas cualidades en cada uno de nosotros, así poder servir a los planes de Dios en los tiempos oportunos en que Dios tiene preparado un lugar en la obra y en los planes para cada tiempo.
Hablar de Nehemías hace ineludible el hablar de Esdras y con ellos de aquellos hombres que asumieron su rol y realizaron la tarea que les toco cumplir con diligencia, en el sentir de la unidad, con una misma visón que hizo posible sobreponerse a las dificultades y conspiraciones.
No se trato solamente del gran líder al cual todos deben seguir,
sino de la gran reforma en la vida y corazones del pueblo que Dios llama, para a través de ellos manifestar su gracia, su poder y su presencia, su gran deseo de cohabitar en la intimidad con los hombres y que el hombre llegue a comprender la naturaleza de este propósito. El levantar los muros a lo ajeno y contrario del Propósito de Dios y su revelación, la reconstrucción de la ciudad el medio para vivir y relacionarse en una identidad, la reconstrucción del templo, la intimidad y la presencia de Dios volviendo una vez más para con los hombres, toda una reforma total para ser manifestada a los pueblos al cual el sistema del mal sea remecido por el temor de la manifestación del Reino y soberanía de Dios, siendo manifestada por un pueblo Santo.
El símbolo del esplendor del reino de Salomón y del Templo que edificara a Dios, que atrajo a otros pueblos y sus reyes. Su reino en este tiempo, otorgado a su pueblo Santo para atraer a otros pueblos para ser parte de este Reino.
La restauración de aquello, en el tiempo de Nehemías, es ese símbolo, de la necesidad de la profunda reforma religiosa y sus formas, en el corazón del hombre. Llamados a convertirse en ese Templo Santo para Dios más allá de la edificación de templos materiales sin vida, como aquella Jerusalén con su templo desolados y arruinadas inútiles para la vida y comunión con Dios y para un pueblo de él.

viernes, 20 de abril de 2007

EL CUERPO - Discipulado Verdadero.

El lugar donde trasmitimos e impartimos la esencia de una vida espiritual, por medio de una relación de discipulado, no esta limitado por formas ni métodos, ni a espacios físicos ocasionales. Los edificios varían, pero las iglesias no están confinadas a cuatro paredes, las reuniones masivas, los cultos que involucran a miles, tienen diferentes estilos y formas, mientras que otra multitud en las reuniones en hogares, el grupo pequeño que se reúne en un pequeño local, y otras miran a través de un televisor. Pero sin embargo hay algo más, la Iglesia de Jesucristo son personas, su pueblo, de cada raza y nación, que aman a Jesucristo y están dedicados a servirlo allí donde viven e interactúan con las demás personas en la sociedad, en sus que hacer cotidiano testificando de manera natural con el ejemplo de vida, Dios quiere que como cristianos conduzcamos nuestra vida dignamente de acuerdo a ese llamamiento santo, y ejercitar los dones que nos ha concedido en todo tiempo y lugar, donde él nos ha llamado a servir y proclamar el evangelio de Cristo Jesús a toda persona en cada nación y el mundo.
Y Ministrar las necesidades humanas en el nombre de Cristo Jesús, con la responsabilidad que tenemos de equipar a los creyentes para el ministerio, en la iglesia y en el mundo, llamados a desarrollar familiar Cristianas.
Es tan necesario hoy como en el tiempo que fueron escritas las cartas del Nuevo Testamento, fortalecer a las iglesias existentes, fortalecer la fe de los creyentes, mediante la explicación de la naturaleza y propósito de la Iglesia, que es el cuerpo de Cristo aquí en la tierra e iniciar nuevas congregaciones, con la identidad de un mismo cuerpo, llamados a ser la comunidad del reino que manifiesta el poder y la gracia de Dios a un mundo que necesita ser reconciliado.
Pablo se ocupo de las cosas maravillosas que hemos recibido a través de Jesucristo y que se refieren a la Iglesia como un cuerpo. La imagen del cuerpo muestra la unidad de la Iglesia, describe la naturaleza y la apariencia de la Iglesia y desafía a los creyentes a funcionar como un cuerpo vivo sobre la tierra, cada miembro se involucra con los demás a medida que van cumpliendo con la obra de Cristo en la tierra.
No debemos intentar trabajar, servir ni adorar simplemente nosotros, necesitamos todo el Cuerpo.

lunes, 9 de abril de 2007

LEVENTANDO MINISTROS PARA LA OBRA DEL REINO

El Ministro de Cristo. Tiene un rol importante de parte de Dios, sirve a Dios y sirve a los hombres.Nacido de Dios.
porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe.Llamado a hacer una obra de parte de Dios, la obra del ministerio. No es alguien que se ve asimismo como el único, el líder, la máxima autoridad eclesial que debe imponer su propia visión, sino que sabe caminar con quienes participan de la autoridad y responsabilidad de lograr que todo el cuerpo alcance su llamado y lugar dentro del reino de Dios, y logre su parte aquí en la tierra. Lo que le a sido dado.


Efesios 4:11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, 13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, al hombre perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.
El Ministro de Cristo interactúa en lo privado y en lo publico.
Se trata de una persona que en lo privado goza de una relación con Dios y se somete a él para experimentar su propósito en lo publico. Se renueva a si mismo para ser libre de complejos de inferioridad o ataduras y descubre la grandeza interna en él como en los demás, compartiendo y construyendo realidades superiores a uno mismo.
El Ministro de Cristo es llamado a interactuar con los demás de una manera muy especial con una vida que manifiesta:
-Sumisión al Espíritu Santo.- mostrando que su vida esta continuamente inspirada y sujeta a la Palabra de Dios.-Amor profundo por las almas.-Oración.- una relación personal creciente con Dios y el carácter de un intercesor por la vida de los demás.-Propósito.- de influir en la personas para beneficio de ellas.Lo caracteriza:
-La sencillez.
-Humildad.
-Visión clara.
-Enfoque en los demás.
-Deseo de hacer el bien.
-Seguro de lo que tiene para compartir con lo demás.

Ministra a los demás.Entonces influye positivamente en las personas para cambios de los cuales él mismo puede dar fe. Va construyendo el futuro sabiendo que les toca poner bases sólidas en el presente.
Basado en la palabra de Dios traza un patrón o mapa para la vida de otros.
-Establece y define limites señalando el bien.
-Nos dice como comportarnos dentro de estos limites para tener éxito.
* Da ayuda personal y continua a otros_ como muestra de amor.
-Enseña a otros a ayudar a otros.
-Trasmisión de vida (cadena de valores)
-Habilitar ( como resultado)

Como desarrolla su relación con los otros.
Ha aprendido a escuchar.- Se concentra en tomar atención en aquella persona con quien trata, su vida es importante para darle suficiente interés y la trata con responsabilidad.


–Se pone en el lugar de la otra persona y lo comprende a cabalidad.
-Se arriesga a no tener una respuesta inmediata. No improvisa.
Se enfoca en el potencial.- En la alternativa.
-No se detiene en el problema sino busca la solución.
-Busca no inhibir a la persona para que ella se fije en sus posibilidades.
Se concentra en las tareas.
-No trabaja para el reconocimiento.
-Sabe que el valor final lo da el logro de la tarea.
-Alcanza un resultado.
Busca influenciar en lugar de dominar.
-Siembra en el corazón de la gente.
-No impone.
-Riega con amor.
Engrandece a la persona que sirve.
-Ayuda a crecer, a madurar.
-A que los otros alcancen un mejor nivel respecto de su anterior condición.
-Da reconocimiento por el logro a los participan en servicio.

Establece las prioridades en sus relaciones.
Esto se manifestara en la seguridad y en una estima personal, la forma de enfocar la intimidad, el nivel de relación con cada persona de manera diferente pero apropiada.

Génesis 2:24-25 “Por tanto dejará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán una sola carne”.

El Ministro de Cristo vive una vida fundamentada en la Palabra de Dios y sobre ella construye sus relaciones.Por ello el matrimonio es su prioridad y principal ministerio del ministro. Bien se ha dicho que en el matrimonio se aprende de humildad. Pues, es justamente este elemento la base de un ministerio eficaz.
Luego, no solo el ministro es sacerdote y profeta para con su esposa, sino que su familia se convierte en el campo eficaz de servicio al ministrar a sus hijos con su ejemplo. Como, también sabemos, que los hijos no siempre hacen lo que nos oyen decir, sino lo que nosotros hacemos.
Por lo tanto, no necesitamos, mejores hermenutas, ni mejor homilética sino mejores ministros que sepan tener a su esposa en santidad y honor (esposos irresistibles) , mejores ministros que sepan criar a sus hijos en la amonestación del Señor (padres fabulosos).
El ministro habiendo aprendido a relacionarse con su familia, podrá relacionarse con los demás (a quienes sirve, sean compañeros o discípulos), en un ambiente familiar, de ayuda mutua, de confianza, en otras palabras en el ambiente del discipulado.

jueves, 5 de abril de 2007

FORMANDO EL CARÁCTER PARA LAS RESPONSABILIDADES DEL REINO

El carácter de un hombre que quiere emprender uno de los proyectos más grandes en la historia de la humanidad, no puede ser diferente al carácter del Señor Jesús.

"Así, pues, nosotros, como colaboradores suyos, os exhortamos también
a que no recibáis en vano la gracia de Dios. Porque dice: En tiempo
aceptable te he oído, Y en día de salvación te he socorrido. He aquí
ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación. No damos
a nadie ninguna ocasión de tropiezo, para que nuestro ministerio no sea
vituperado."
II Co. 6:1-3 (RVR60)

Invariable, y consecuente en propósito por el Reino de Dios, entiende la visión a la que es llamado a dar testimonio.

"a quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del reino de Dios." [1]

"Y Pablo permaneció dos años enteros en una casa alquilada, y recibía a todos los que a él venían,  31 predicando el reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento"
[2]

La Identidad del Ministro: En la Gracia de Dios
Pablo, tenía mucho qué reprocharse para toda su vida, no sólo había perseguido y encarcelado a muchos cristianos sino que fue cómplice del asesinato a Esteban. Por ello, se aprecia como primer ingrediente de su carácter, la gracia de Dios. Esta es una constante en cada uno de sus cartas, en donde se puede comprobar que no sólo Dios lo había perdonado sino que él mismo ya lo había hecho. Como prueba de ello, su corazón expresa gratitud.
(Notemos que gracias es el plural de gracia, para denotar no una sino muchas).
Esta gracia depositada en el carácter del ministro, no era un atributo por sí mismo de Pablo, sino que es propiedad de Dios. La gracia de Dios nos da el triunfo para todo evento de la vida. Un hombre que no sabe dar gracias no ha comprobado la realidad del perdón.
En esto consiste la identidad: En saber ¿Quién es uno?. La identidad consiste en saber, el origen de nuestra esencia. Para Pablo y todo ministro del Señor nuestro origen esta definido por nuestra vida en CrIsto. Fuera de Cristo, o independientemente de éL, cualquier significado es efímero y hasta sólo de nivel fisiológico.
El origen determina el destino. Es decir, la identidad otorga propósito. Una vez definido quién realmente es Pablo, puede indicar con certeza para qué existe en la tierra. Esto es para propagar la fragancia de su conocimiento. Como vemos en el texto:

Demos gracias a Dios, que siempre nos hace triunfar en Cristo, y
por intermedio nuestro propaga en todas partes la fragancia de su
conocimiento.
II Co. 2:14.

[1]Reina Valera Revisada (1960). 1998.. (Hch 1.3). Miami: Sociedades Biblicas Unidas.
[2]Reina Valera Revisada (1960). 1998. (Hch 28.30-31). Miami: Sociedades Biblicas Unidas.

jueves, 22 de marzo de 2007

EL CAMINO DEL PROPÓSITO

En la Biblia en sus diferentes pasajes podemos encontrar que nos habla: De una identidad y propósito. Acerca de nuestra razón de existir, nuestra voluntad, nuestras motivaciones y decisiones que tomamos, estas están afectadas siempre por nuestros sentimientos, emociones, por nuestra fuerza y pasión, estas a su vez por nuestra visión, y por ella fracasaremos o triunfaremos en la vida.
Mientras caminamos por la vida nos dirigimos hacia nuestro propósito eterno en él, estamos en una jornada con un encargo precioso, llamados a ser un pueblo Santo como él lo es, con aquella naturaleza eterna, la vida de Dios que esta en nosotros, y debemos de manifestar su gloria, su poder, su dignidad, honra, valor, esplendor y dominio.
El Reino de Dios se ha acercado y podemos ver su poder transformador sobre las vidas de las personas, una nueva identidad espiritual provista por Dios. Cada persona a sido creada con un propósito maravilloso y eterno, concebido en el corazón y en la voluntad de Dios. Sin embargo la humanidad no estado viviendo de acuerdo al extraordinario propósito de Dios, esta triste realidad a dejado a los hombres sumidos en la incertidumbre de una vida sin propósito, llena de error y con la falta de dirección para la realización de su vida, haciendo mal uso de aquellas cualidades, talentos y dones con los cuales han sido dotados, de esta manera viven una vida de vanidad, orgullo, egoísmo, o peor aun creen ser en todo inferiores dignos de toda conmiseración frente a los demás, incapaces de lograr una vida mejor ni de hacer lo bueno en beneficio de los demás, mientras que otros se esfuerzan para lograr algo importante, buscan mejores medios para tal propósito pero no emplean los recursos, los dones, la unción, y no conocen el propósito que sus vidas tienen, ni el llamado departe de Dios para ellos, porque no se han podido ver como Dios nos ve, con la identidad de verdaderos hijos de Dios y todo lo que ello implica, por eso tienen dificultad para seguir la guía del Espíritu Santo por que desconocen todo lo referente a él y su extraordinaria obra en nosotros, la Biblia la Palabra de Dios nos da la respuesta para una vida diferente, en ella Dios nos dice quienes somos, el propósito de nuestro existir, nuestro llamado a estar delante de él y la obra de Jesús por nosotros.
El Señorío y poder del Espíritu de Dios esta cumpliendo en este tiempo esa obra en el Pueblo del Señor. Para llevarlos, a través de una jornada gloriosa, hacia una iglesia reformada y restaurada en un nuevo mover de Dios.
[1]
La constancia y perseverancia es indispensable en una vida de fe para permanecer rodeados de la vida de Dios llenos de Él en nuestro andar, atrayendo sobre nosotros esta Corona de Dios.
Si bien es cierto, existe una tensión entre el ideal que debemos alcanzar como Iglesia y la nuestra realidad presente, no debemos ser conformistas sino ser instrumentos en las manos de Dios para ser participantes de esta realidad, creando espacios para la cooperación entre los distintos rostros de nuestra Iglesia Latinoamericana. Y así de esta manera también poder extender nuestros brazos a otras regiones del mundo con el testimonio de ser la Iglesia que representa el dominio y señorío de Cristo aquí en la tierra.
[1] Isaías 43:18-19

miércoles, 21 de marzo de 2007

TRANSFORMACIÓN EN EL CAMINO

Todas las cosas reflejaban el poder, la gloria y los deseos de Dios, el hombre conocía a Dios íntimamente y Dios vivía con él; venía al jardín en el “fresco de la tarde” . Todos los hombres deben conocer esta soberanía de Dios en todos los terrenos de la vida.
Dios debe ser reconocido como soberano en la vida personal, en las relaciones humanas y en todas las esferas de actividad, la soberanía de Dios demanda una respuesta de parte del hombre. O se rechaza esta soberanía y se vuelve cada día más lejos de Dios, o se acepta y se vive en creciente servicio a él.
Esta soberanía se caracteriza en todos los atributos o cualidades de Dios: su amor, su misericordia, su poder, su justicia, su ira, en todos ellos Dios es soberano.
Si bien es posible conocer algunas de las cualidades de Dios en la naturaleza y en la historia, el verdadero conocimiento de Dios proviene de la Biblia. La parábola del sembrador de Marcos 4 indica que habrá algunos resultados desalentadores; pero que también podemos esperar resultados que perdurarán.
En otras palabras, la decisión es apenas el principio. El hecho que tales personas crecerán espiritualmente y se convertirán en cristianos eficientes dependerá, sobre todo, del grado de cuidado individual y oración a favor suyo que se les dediquen. La mayoría de los libros del Nuevo Testamento fueron cartas escritas por el apóstol Pablo, cartas de seguimiento ya sea para individuos o para las iglesias.
Más la advertencia del Señor del tratamiento que podrían sufrir “el discípulo no es mas que su maestro,… (Mat10:24).
Jesús les dijo que no temieran, nunca los abandonaría, el Espíritu Santo los capacitaría para salir al paso de los problemas. La misión de los discípulos no era diferente de la suya, Comenzó a darles su propia autoridad y poder para realizar la obra.
Jesús les hizo notar que siempre que estuvo presente en medio de ellos, dio una respuesta a las diferntes situaciones, les ayudo a entender y los preparo para una nueva experiencia; los discípulos cristianos son hombres enviados.
Jesús vigilaba las acciones y reacciones de los discípulos, los llamo para que informaran de su labor, “volvieron los setenta con gozo diciendo: Señor aun los demonios se nos sujetan en tu nombre”
Lo importante en toda labor de supervisión de Jesús fue que mantuvo a los discípulos progresando hacia la meta que les había establecido, que fueran mejorando en conocimiento y gracia. El asignarles trabajos constantemente, tuvieron como fin el que descubrieran todo lo que podían llegar a hacer.
Reproducción.
La iglesia debería reproducir la imagen de Cristo en cada persona, que reprodujeran discípulos, vidas que conocieran al salvador y que comunicaran su Espíritu, que el mundo pudiera saber quién era él y que había venido a hacer.
Era evidente que la fuerza vital de la vid debía comunicarse a los pámpanos para sobrevivir, al participar de su vida darían fruto y además su fruto permanecería. El dar fruto se considera la reproducción de la vida de Cristo en la persona humana, primero en nosotros y luego en otros.
La gran Comisión de Cristo dada a su iglesia se resumió en el mandato de “haced discípulos a las naciones”. Jesús ya había demostrado con su propio ministerio que las masas estaban listas para la cosecha.

lunes, 19 de marzo de 2007

EL ENCUENTRO EN EL CAMINO


Darse a conocer en su amor implico que su vida nos llegaría por su Espíritu Santo, para comenzar a vivir en Cristo, un nuevo nacimiento a una nueva vida, experimentar al Cristo vivo en cualquier forma es obra del Espíritu Santo y es el que convencería al mundo de pecado, de Justicia y de juicio.
El Espíritu Santo es el que sostiene y alimenta la vida transformada del discípulo en crecimiento en gracia y conocimiento, para también llegar hacer las obras de su Señor.
Jesús seguía orando, hasta que al fin sus discípulos deseosos de imitarle le pidieron que les enseñara hacer lo que él hacia, Jesús aprovechando esta oportunidad de que sus corazones estaban listos para recibir, les explico de la oración.
La oración ocupo un lugar prominente en la vida de Jesús, en el ejercicio de su poder, al alimentar a las multitudes, al resucitar a Lázaro, al curar al sordomudo y por fin, por aquellos que lo clavaron en la cruz.
Al hablar con sus discípulos insistió en la oración una y otra vez como parte de sus vidas, en su significado y aplicación.
Otro aspecto de la vida de Jesús fue la importancia de las Sagradas Escrituras, nunca dejo de usarlas, daba plena cuenta de que su vida era cumplimiento de ellas, sobre todo para enseñar en publico como en privado la verdad de Dios.Todo sirvió para mostrar a sus discípulos como debían conocer y usar las escrituras junto con las palabras de él. Estos eran legados a sus discípulos, otra cosa, también en relación con su objetivo de salvar las almas, para la obra de la evangelización y como tratar a los hombres para ganar a las gentes para Dios.
Enseño con demostración, la confianza e inspiración de fe en toda clase de situaciones. Los discípulos necesitaban poner en practica todo lo que habían visto hacer a su Maestro.
Por esto Jesús “llamo a doce discípulos y comenzó a enviarlos de dos en dos reafirmo el propósito que había asignado a sus vidas enviándolos a “predicar el Reino de Dios” y a sanar a los enfermos, con el anuncio el Reino de los Cielos se ha acercado” y su Autoridad.
Unos meses mas tarde al enviar a los setenta, ampliando las fronteras de este anuncio. El testificar es el desbordamiento natural de la vida cristiana abundante. Cuando nuestra vida esté llena de la presencia del Señor Jesús, no podemos evitar compartir con quienes tenemos contacto.

jueves, 15 de marzo de 2007

ENCONTRANDO EL CAMINO

Nosotros podríamos olvidar algo que hemos leído, podemos olvidar algunas reglas, podemos olvidar muchas cosas, pero difícilmente podremos olvidar aquello que hemos vivido y experimentado en la vida junto a otros, en la convivencia compartida en la vida de manera personal e intima, como lo fue con los discípulos de Jesús, que caminaron con él día a día viviendo lo sobre natural, verdadero, que se constituía en una marca, en una experiencia inolvidable de la que participaron junto al gran Maestro una y otra vez. Y esto los identifico con él para siempre, una transferencia de vida.
Cuando se ha vivido algo tan maravilloso no queda mas que el deseo de volver a vivirlo, de seguir
viviéndolo aún con otros y compartir esa manera tan excepcional de vivir esta relación, que Jesús es el Camino la verdad y la vida, el pan de vida, al cual el llama a venir en pos de él “venid a mí” “venid en pos de mí” “sígueme” (Marc 1:17; Mat 4:19; Luc 5:10; Mat 9:9; Luc 2:14.)
El Llamamiento, con el que él ha llamado nos convierte en testigos con poder y autoridad.
.
Se les llamaba ”discípulos” del Maestro. Porque reconocieron y aceptaron que Jesús era el Mesías, esto implicaba claramente un llamamiento de fe. El seguir a Jesús.
Implica la entrega de vida al Maestro en sumisión absoluta a su soberanía “Ningún siervo puede servir a dos señores”.
Ahora la única norma de conducta era el amor perfecto y este amor había de manifestarse en obediencia a Cristo.
Se trata de las características espirituales genuinas del reino y de los sacrificios necesarios para alcanzarlas. Jesús advirtió: “Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios( Lucas 9:62).
Al no comprender con claridad el mensaje de la cruz, no entienden el lugar que ocupan en el Reino de Dios.
Es la obediencia suprema como la expresión del amor:Si me amáis guardad mis mandamientos.” “Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor…” “ Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando (Jn. 14:15, 21,23,24, 24; 15:10,12, 14.)
Jesús repetidas veces expresó que no buscaba su voluntad sino que la voluntad del Padre, quien lo había enviado, y que por ello permanecía en su amor. (Jn. 15:10; 17:4)
La cruz no fue sino el remate glorioso de la entrega al cumplimiento de la voluntad del Padre.
Nadie puede hacer caso omiso a esta lección, al igual que Jesús el hacer la voluntad del Padre es el único deber del siervo, lo digno de un discípulo.
No solo comunico el cumplimiento de la ley, sino hizo realidad una experiencia más profunda, alguien que los amaba y dispuesto a poner su vida en sacrificio, esto que la cruz le fue inevitable, con el amor de Dios por un mundo perdido, la revelación del propósito eterno de salvar para sí un pueblo, incluso la muerte la aceptaba voluntariamente por amor a ellos
y en la dedicación a ese propósito de evangelismo entregó su vida ”por ellos”, esta demostración de amor como conducto para que el mundo conociera que el evangelio era verdadero.

sábado, 10 de marzo de 2007

EL CAMINO DEL REINO

Lo cierto es que el Señor Jesús inicia su ministerio con aquello que Juan el Bautista daba a conocer, El Reino de Los Cielos, y esto diciendo arrepentios por que El Reino de Los Cielos se ha acercado; esto decía por que el hombre debía cambiar de dirección en los caminos de su mente, de sus obras y en todo aquello por lo que vivían, es decir el ser transformados primero en su interior, frente a quien ahora estaba delante de ellos.
El Reino de los Cielos se manifestaba ahora en medio de los hombres porque Jesús lo manifestaba, lo que Jesús enseñaba a los hombres es que debían entrar en este reino y los llamaba a permanecer en el, diciéndoles que debían hacer. La manifestación de autoridad y poder se manifestaba también en gracia para con los hombres, a favor y en amor a ellos para que vivan en el propósito que Dios tiene para cada hombre dentro de su reino.
A los discípulos a los cuales Jesús llamo, a pesar de que estos le fallaran muchas veces, y se desanimaron, o se detenían a mirarse a si mismos su condición de pecadores, Jesús no se desanimo sino que persistió, no renuncio a que ellos pudieran alcanzar el propósito para el que fueron llamados por él para su reino. Hoy en día a sucedido que muchas veces las personas que han sido desestimados como capaces o importantes para alcanzar algún cometido, luego de haber fallado o fracasado terminan sorprendiéndonos con el tiempo, en los evangelios
Jesús nos enseña que debemos mirar como él miro a aquellos hombres que llamo como discípulos y luego como apóstoles. Sin embargo son pocos los que ayudan a otros a encontrar su lugar en este reino y que conozcan la imagen y propósito que Dios tiene para ellos.

miércoles, 17 de enero de 2007

Escribe la Visión (1 Parte)



“Jehová me respondió y dijo: “Escribe la visión, grábala en tablas, para que pueda leerse de corrido. Aunque la visión tarda en cumplirse, se cumplirá a su tiempo, no fallará. Aunque tarde, espérala, porque sin duda vendrá, no tardará”. Hab. 2:2-3. ( Reina-Valera 1995)


Nuestra fe no ha de mirar solo a los acontecimientos y promesas de los tiempos antiguos como algo que ya no ha de ocurrir, todo aquello que fue es sombra de lo venidero. EL Señor Jesús prometió cosas mayores, aún a las que él había hecho, nosotros somos partícipes de tales promesas, la Iglesia de hoy, cada uno de los hijos en una nueva comunión. El señorío y poder del Espíritu de Dios cumpliendo en este tiempo esa obra en el pueblo del Señor, llevándolos a través de una jornada gloriosa, a una Iglesia reformada y restaurada en un nuevo mover de Dios.
Un Dios viviente, activo y reformador en un nuevo mover, siempre interesado en el hombre, trabajando desde el principio de la historia para que el hombre cambie y se mueva hacia una nueva manera de hacer las cosas, para ese cambio en el mundo. Una trasformación en un nueva era, con una nueva dinámica de Dios para su Iglesia, no solo una etapa de transición en que la gente tenga que ir de aquí hacia allá persiguiendo y diciendo ¿Cómo es eso?, por manifestaciones rápidas e instantáneas, sino una reforma en el corazón de hombres y mujeres. No solamente en medio de lo material e inanimado, sino en una atmósfera de fe, en una nueva unidad de la frescura de Dios para su pueblo, en una nueva alabanza y adoración llamando y atrayendo su presencia en el altar del corazón de cada uno.
Así que establecidos en mejores promesas del Señor para un lugar y parte en esta conquista, los redimidos del Señor declarando ¡Sí esto es para mí! Y listos para actuar a la voz del Señor. La misma autoridad profética de Dios siendo desatada en la boca y corazones de los llamados a hablar las cosas de Dios. La iglesia del Señor fluyendo en nuevas áreas, rompiendo barreras denominacionales, viviendo en tiempos de refrescamiento, en unidad de fe, un pueblo y liderazgo que no esta siendo manejado por sus propios conceptos, ni poniendo a la gente bajo atadura con declaraciones religiosas y vacías, por el contrario siendo sacados de la religiosidad, para ser la luz y la sal de la tierra que este mundo necesita. Un faro de luz en este lugar atrayendo a los hombres, desde el norte, desde el sur, del este y oeste, viniendo de todas las áreas del mundo, de las ciudades y pueblos, y a otros saliendo de casas religiosas al templo viviente, una Iglesia profética, para ser una Iglesia gobernante que represente a Dios en la tierra. Llamados a brillar y alumbrar en tiempos como este a esta ciudad, en este país y en todo sur América, para ser un pueblo que todo el mundo quiera ser parte de él.
El remanente de la casa de Dios que permanece firme en esta decisión, que no va ha fallar en los propósitos de Dios, que se esta levantando fuerte y formando un liderazgo nuevo hoy, como señal y prodigio de Dios, llamados a tener ese corazón de Padre para el pueblo de Dios, el remanente que va a ser el animador del débil.
Un testigo de Dios, un testigo que ningún hombre podrá denegar. Este es el tiempo y la temporada para América del sur, El tiempo de levantarse y despertar de su dormitar y estar delante del Trono de Dios, para convertirse en voz de Dios que proclama las cosas, que hable como él habla, que piense como él piensa y que actué como el actúa, caminando por fe y no por vista, con el mensaje del Reino, venciendo toda atadura, toda prisión de la tradición y religiosidad para traer la libertad que Cristo vino a prometer.
Este es llamado a esta nueva generación, a venir a él de una manera nueva y diferente. No a iglesias restringidas por tradiciones del ayer.
Sino a un pueblo guiado por el Espíritu de Dios, gozando de la provisión de Dios, no como en el pasado un pueblo que caminaba por el desierto con “Egipto” en su mente. Por el contrario teniendo las promesas de Dios en los corazones, cumpliendo un destino, llamados a ser entrenados y equipados con diferentes gracias y dones, reflejando las bondades de Dios, con un deposito de fe en los corazones para este entendimiento, el Espíritu Santo haciendo una obra para mostrar a cada uno su destino y que nunca mas sean los mismos de antes, atraídos a un valle de decisiones para cumplir con su propósito, para demostrarle al mundo que Dios tiene una representación aquí en la tierra, de Dominio, Poder y Gobierno, una nueva generación levantada para guiar, señalizadores apuntando al Gran Maestro.
La Iglesia de Dios hoy esperando el cumplimiento de la palabra profética. Las palabras proféticas del ayer cumpliéndose hoy.
El principio de la ultima lluvia del mover de Dios.
Publicación original REVISTA RENOVAOS _ Seminario Bíblico Destino _ Edición Nº 2.