domingo, 13 de abril de 2008

No hay argumento _ Jesus Adrian Romero

Cada persona ha sido creada con un propósito extraordinario y eterno, concebido en el corazón y en la voluntad de Dios.
Sin embargo la humanidad no estado viviendo de acuerdo al maravilloso propósito de Dios, esta triste realidad a dejado a los hombres sumidos en la incertidumbre de una vida sin propósito, llena de error y con la falta de dirección para la realización de su vida, haciendo mal uso de aquellas cualidades, talentos y dones con los cuales han sido dotados, de esta manera viven una vida de vanidad, orgullo, egoísmo, o peor aun creen ser en todo inferiores dignos de toda conmiseración frente a los demás, incapaces de lograr una vida mejor ni de hacer lo bueno en beneficio de los demás, mientras que otros se esfuerzan para lograr algo importante, buscan mejores medios para tal propósito pero no emplean los recursos, los dones, la unción, no conocen el propósito que sus vidas tienen, el llamado departe de Dios para ellos, porque no se han podido ver como Dios nos ve, con la identidad de verdaderos hijos de Dios y todo lo que ello implica, por eso tienen dificultad para seguir la guía del Espíritu Santo por que desconocen todo lo referente a él y su extraordinaria obra en nosotros, la Biblia la Palabra de Dios nos da la respuesta para una vida diferente, en ella Dios nos dice quienes somos, el propósito de nuestro existir, nuestro llamado a estar delante de él y la obra de Jesús por nosotros.



En la Biblia en sus diferentes pasajes que podemos encontrar que nos habla de:
De una identidad y propósito ( Y nos hizo Reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea la gloria imperio por los siglos, amen. Apocalipsis 1:6.)
(Todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los forme y los hice. Isaías 43: 7.)

El Reino de Dios se ha acercado y podemos ver su poder transformador sobre las vidas de las personas, una nueva identidad espiritual provista por Dios
(Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Pondré mi ley en su mente y la escribiré en su corazón; yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. Jeremías 31: 33. ) (Hebreos 10: 12-16.)
Y mientras caminamos hacia nuestro propósito eterno en él, estamos en una jornada con un encargo precioso, llamados a ser un pueblo Santo como él lo es, con aquella naturaleza eterna, la vida de Dios que esta en nosotros, y manifestar su gloria, su poder, su dignidad, honra, valor, esplendor y dominio.
Nuestra razón de existir, nuestra voluntad, nuestras motivaciones y decisiones que tomamos están afectadas siempre por nuestros sentimientos, emociones, fuerza y pasión, estas a su vez por nuestra visión, y por ella fracasaremos o triunfaremos en la vida.