lunes, 23 de abril de 2007

EL ESPÍRITU SANTO EN ACCIÓN - Discipulado

¡Que la vida del Espíritu Santo vivifique en el creyente las obras de la fe!
Igual como sucede con Cristo, el Espíritu Santo se revela en una amplia variedad de ministerios desempeñados por los creyentes, él es quien sella a los creyentes, autorizándolos a representar a Cristo el Espíritu es quien revela e ilumina el corazón para percibir el propósito de Dios, el poder que Cristo da para fortalecer al ser interior, el Espíritu de unidad que busca sostener el vínculo de la paz (en el cuerpo de Cristo) es el Espíritu de santidad, que puede ser agraviado si se insiste en satisfacer los apetitos de la carne;
La unidad es una responsabilidad de todo creyente y debe ser buscada seriamente. Un bautismo: Probablemente se refiere al bautismo en agua, la usual manera de proclamar nuestra fe en Jesucristo. La cuestión no es tanto la forma que adopte esta práctica como el hecho de que expresa nuestra obediencia al Señor.
Los Pasos hacia la santidad es vivir una vida separada de esa mentalidad del “mundo”, Jesús hizo énfasis en esto al decir que, aun cuando vivíamos en el mundo, no debíamos ser del “mundo”. Es tener corazón un alma apartada para Dios.
Ser cuidadoso a la hora de evitar y rechazar la manera mundana de pensar, hay que comprender que pensar como el “mundo” lo hace conducirá inevitablemente a la sensualidad y la impureza.
Ser lleno continuamente del Espíritu Santo. Que de nuestros labios brote continuamente un cántico de alabanza y acción de gracias, un corazón ferviente que habita en la presencia de Dios, para mantener un constante fluir del Espíritu Santo en nuestra vida.
Entregarse con constancia y fe a la oración. Dejar que Dios haga ese cambio en nuestras vidas, y tener una vida de oración.
El bautismo del creyente por el Espíritu Santo en el cuerpo de Cristo ( 1 Co 12.13) y el bautismo en el Espíritu o por el Espíritu Santo para servirle poderosamente ( Jn 1.33;  Hch 1.5,  8)
Pablo en 1Corintios 12:13 dice; “Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados.” En este concepto demanda unidad. La referencia aquí es a la persona del Espíritu Santo quien infunde unidad en la iglesia.
De inmediato, Pablo pone su atención en lo que significa ser parte del cuerpo de Cristo, la Iglesia. Los creyentes deben mostrar unidad en su entrega a Cristo.
Dios es quien establece principios básicos y fundamentales: las envuelve nuevas actitudes
Estas actitudes deben de llevarnos hacia la unidad, la palabra o frase “ un solo espíritu”, conlleva a una misma esperanza, un Señor, una fe, un bautismo, un Dios.
Las palabras hacen referencia en cuanto a las relaciones con los demás y con Dios.

viernes, 20 de abril de 2007

EL CUERPO - Discipulado Verdadero.

El lugar donde trasmitimos e impartimos la esencia de una vida espiritual, por medio de una relación de discipulado, no esta limitado por formas ni métodos, ni a espacios físicos ocasionales. Los edificios varían, pero las iglesias no están confinadas a cuatro paredes, las reuniones masivas, los cultos que involucran a miles, tienen diferentes estilos y formas, mientras que otra multitud en las reuniones en hogares, el grupo pequeño que se reúne en un pequeño local, y otras miran a través de un televisor. Pero sin embargo hay algo más, la Iglesia de Jesucristo son personas, su pueblo, de cada raza y nación, que aman a Jesucristo y están dedicados a servirlo allí donde viven e interactúan con las demás personas en la sociedad, en sus que hacer cotidiano testificando de manera natural con el ejemplo de vida, Dios quiere que como cristianos conduzcamos nuestra vida dignamente de acuerdo a ese llamamiento santo, y ejercitar los dones que nos ha concedido en todo tiempo y lugar, donde él nos ha llamado a servir y proclamar el evangelio de Cristo Jesús a toda persona en cada nación y el mundo.
Y Ministrar las necesidades humanas en el nombre de Cristo Jesús, con la responsabilidad que tenemos de equipar a los creyentes para el ministerio, en la iglesia y en el mundo, llamados a desarrollar familiar Cristianas.
Es tan necesario hoy como en el tiempo que fueron escritas las cartas del Nuevo Testamento, fortalecer a las iglesias existentes, fortalecer la fe de los creyentes, mediante la explicación de la naturaleza y propósito de la Iglesia, que es el cuerpo de Cristo aquí en la tierra e iniciar nuevas congregaciones, con la identidad de un mismo cuerpo, llamados a ser la comunidad del reino que manifiesta el poder y la gracia de Dios a un mundo que necesita ser reconciliado.
Pablo se ocupo de las cosas maravillosas que hemos recibido a través de Jesucristo y que se refieren a la Iglesia como un cuerpo. La imagen del cuerpo muestra la unidad de la Iglesia, describe la naturaleza y la apariencia de la Iglesia y desafía a los creyentes a funcionar como un cuerpo vivo sobre la tierra, cada miembro se involucra con los demás a medida que van cumpliendo con la obra de Cristo en la tierra.
No debemos intentar trabajar, servir ni adorar simplemente nosotros, necesitamos todo el Cuerpo.

miércoles, 18 de abril de 2007

ATENDIENDO A LAS MULTITUDES - Discipulado Verdadero

La gracia de nuestro Señor y Salvador cada día se hace mas evidente, y su pueblo esta comenzando a experimentar un extraordinario crecimiento.
Sin embargo este pueblo no esta listo para recibir y atender estas multitudes hambrientas por el mensaje de salvación que son alcanzadas día a día, aun en medio de nuestras iglesias, alrededor nuestro podemos conocer a muchos con tantas necesidades espirituales y físicas, que no reciben ayuda adecuada y ni siquiera son conocidos como una estadística más, y para quienes debe bastar una predica y una hora de clase por semana, a demás de los muchos que nunca llegan a algún aula y que no son tomados en cuenta, como también aquellos que llegan a ser parte de algún área de servicio por un tiempo y que luego ya no están mas. No es suficiente ni adecuado para estas mayorías la sustitución del discipulado verdadero por métodos o cursos de instrucción cada vez más costosos.
Nuestro interés debe estar avocado a todos ellos nuestros hermanos en Cristo, como aquellas multitudes que deben ser alcanzadas e integradas de manera eficaz.
El dejarnos guiar por Él, es andar en obediencia a su palabra que es la manera como le demostramos nuestro amor a Él y que esto es conforme a su palabra, llevando así a otros al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo, para que vivan y obren de acuerdo a su voluntad, teniendo esta certeza que Él nos guía, nos guarda y que somos parte de esa cadena de amor y gracia que a través de los tiempos nos une a Él y a quienes encargo su precioso mensaje salvador y del discipulado que Él mismo enseño; No ruego solamente por ellos, sino también por todos aquellos que por su palabra creerán en mi.
Confiamos en Él y que el dedicar nuestro tiempo y vidas para con la vida de otros es parte de su propósito, que nos hizo en Cristo Jesús para que hagamos buenas obras según Él lo había dispuesto de antemano y nos dedicáramos a ellas.
Que los discípulos y nuevos creyentes puedan ser acogidos, no esperamos que se decidan a venir a buscarnos, sino salir a buscarlos, a darles el encuentro trasmitiéndoles ese amor e interés por sus vidas que tanto desean recibir un grupo de hermanos y amigos con quien puedan compartir sus necesidades, reciban el cuidado y ayuda adecuada, que lleguen a crecer y desarrollarse espiritualmente en comunión, en fe, esperanza y amor, tanto al creyente como a otros motivándolos, dándoles ejemplo a testificar la fe, y hacer de ellos cristianos con visión y compromiso con la obra, el milagro de cambiar la indiferencia por compromiso.

martes, 17 de abril de 2007

IMPARTIENDO VIDA - Discipulado Verdadero

El amor de nuestro Señor Jesucristo, su vida, así como Él obro y enseñó, (Juan 13:1) dedico un tiempo especial a sus discípulos, ellos eran su prioridad (Marcos 9:30-31, Juan 7:38, Juan 10:9, Lucas 10:21-23.)

No podemos basar un discipulado en la experiencia personal, aun tampoco en "reglas básicas", la eficacia del discipulado se debe mas a la calidad de vida del maestro que a los métodos o formas que usen, no es una relación rígida, no solo enseñar o adiestrar. Colosenses 2:20-22.

Nadie sabe discipular en si, sino que basados en el poder de Jesús es que obtenemos una relación personal, una comunión mas y más creciente en ÉL Mateo 16:24-25, toda potestad me es dada en el cielo y la tierra, Jesús tiene el poder, en la comunión personal esta el poder Mateo 28:18-19, Jesús estará con nosotros muy de cerca Mateo 28:20.
El discipulado debe ser parte de la vida cristiana de todos los hijos de Dios desde muy pequeños en la fe, criados en ese concepto y mostrarles que la mejor manera de servirle a Dios es invertir tiempo en ayudar a otros a crecer espiritualmente y vivir para Dios
* Es hacer camino con alguien, implica andar juntos por un tiempo, enseñar la experiencia cotidiana, es decir una vivencia compartida en Cristo con Cristo. Nuestro Cristo cotidiano, nuestro testimonio de Él.
Vemos pues que la ayuda personal que podemos brindarle a alguien (Discipulado) puede empezar antes de su conversión Efesios 2:17-19. Ahora bien, si nuestras vidas evidencian una comunión real con Dios, de echo vamos a afectar las vidas de ellos, Cristo dijo que seriamos luz y sal de este mundo.

lunes, 9 de abril de 2007

LEVENTANDO MINISTROS PARA LA OBRA DEL REINO

El Ministro de Cristo. Tiene un rol importante de parte de Dios, sirve a Dios y sirve a los hombres.
Nacido de Dios.

porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe.
Llamado a hacer una obra de parte de Dios, la obra del ministerio. No es alguien que se ve asimismo como el único, el líder, la máxima autoridad eclesial que debe imponer su propia visión, sino que sabe caminar con quienes participan de la autoridad y responsabilidad de lograr que todo el cuerpo alcance su llamado y lugar dentro del reino de Dios, y logre su parte aquí en la tierra. Lo que le a sido dado.

Efesios 4:
11
Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, 13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, al hombre perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.

El Ministro de Cristo interactúa en lo privado y en lo publico.
Se trata de una persona que en lo privado goza de una relación con Dios y se somete a él para experimentar su propósito en lo publico. Se renueva a si mismo para ser libre de complejos de inferioridad o ataduras y descubre la grandeza interna en él como en los demás, compartiendo y construyendo realidades superiores a uno mismo.
El Ministro de Cristo es llamado a interactuar con los demás de una manera muy especial con una vida que manifiesta:
-Sumisión al Espíritu Santo.- mostrando que su vida esta continuamente inspirada y sujeta a la Palabra de Dios.
-Amor profundo por las almas.
-Oración
.- una relación personal creciente con Dios y el carácter de un intercesor por la vida de los demás.
-Propósito.- de influir en la personas para beneficio de ellas.
Lo caracteriza:
-La sencillez.
-Humildad.
-Visión clara.
-Enfoque en los demás.
-Deseo de hacer el bien.
-Seguro de lo que tiene para compartir con lo demás.

Ministra a los demás.
Entonces influye positivamente en las personas para cambios de los cuales él mismo puede dar fe. Va construyendo el futuro sabiendo que les toca poner bases sólidas en el presente.
Basado en la palabra de Dios traza un patrón o mapa para la vida de otros.
-Establece y define limites señalando el bien.
-Nos dice como comportarnos dentro de estos limites para tener éxito.
* Da ayuda personal y continua a otros_ como muestra de amor.
-Enseña a otros a ayudar a otros.
-Trasmisión de vida (cadena de valores)
-Habilitar ( como resultado)

Como desarrolla su relación con los otros.

Ha aprendido a escuchar.- Se concentra en tomar atención en aquella persona con quien trata, su vida es importante para darle suficiente interés y la trata con responsabilidad.

–Se pone en el lugar de la otra persona y lo comprende a cabalidad.
-Se arriesga a no tener una respuesta inmediata. No improvisa.
Se enfoca en el potencial.- En la alternativa.
-No se detiene en el problema sino busca la solución.
-Busca no inhibir a la persona para que ella se fije en sus posibilidades.
Se concentra en las tareas.
-No trabaja para el reconocimiento.
-Sabe que el valor final lo da el logro de la tarea.
-Alcanza un resultado.
Busca influenciar en lugar de dominar.
-Siembra en el corazón de la gente.
-No impone.
-Riega con amor.
Engrandece a la persona que sirve.
-Ayuda a crecer, a madurar.
-A que los otros alcancen un mejor nivel respecto de su anterior condición.
-Da reconocimiento por el logro a los participan en servicio.

Establece las prioridades en sus relaciones.

Esto se manifestara en la seguridad y en una estima personal, la forma de enfocar la intimidad, el nivel de relación con cada persona de manera diferente pero apropiada.

Génesis 2:24-25 “Por tanto dejará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán una sola carne”.

El Ministro de Cristo vive una vida fundamentada en la Palabra de Dios y sobre ella construye sus relaciones.
Por ello el matrimonio es su prioridad y principal ministerio del ministro. Bien se ha dicho que en el matrimonio se aprende de humildad. Pues, es justamente este elemento la base de un ministerio eficaz.
Luego, no solo el ministro es sacerdote y profeta para con su esposa, sino que su familia se convierte en el campo eficaz de servicio al ministrar a sus hijos con su ejemplo. Como, también sabemos, que los hijos no siempre hacen lo que nos oyen decir, sino lo que nosotros hacemos.
Por lo tanto, no necesitamos, mejores hermenutas, ni mejor homilética sino mejores ministros que sepan tener a su esposa en santidad y honor (esposos irresistibles) , mejores ministros que sepan criar a sus hijos en la amonestación del Señor (padres fabulosos).
El ministro habiendo aprendido a relacionarse con su familia, podrá relacionarse con los demás (a quienes sirve, sean compañeros o discípulos), en un ambiente familiar, de ayuda mutua, de confianza, en otras palabras en el ambiente del discipulado.

jueves, 5 de abril de 2007

FORMANDO EL CARÁCTER PARA LAS RESPONSABILIDADES DEL REINO

El carácter de un hombre que quiere emprender uno de los proyectos más grandes en la historia de la humanidad, no puede ser diferente al carácter del Señor Jesús.

"Así, pues, nosotros, como colaboradores suyos, os exhortamos también
a que no recibáis en vano la gracia de Dios. Porque dice: En tiempo
aceptable te he oído, Y en día de salvación te he socorrido. He aquí
ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación. No damos
a nadie ninguna ocasión de tropiezo, para que nuestro ministerio no sea
vituperado."
II Co. 6:1-3 (RVR60)

Invariable, y consecuente en propósito por el Reino de Dios, entiende la visión a la que es llamado a dar testimonio.

"a quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del reino de Dios." [1]

"Y Pablo permaneció dos años enteros en una casa alquilada, y recibía a todos los que a él venían,  31 predicando el reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento"
[2]

La Identidad del Ministro: En la Gracia de Dios
Pablo, tenía mucho qué reprocharse para toda su vida, no sólo había perseguido y encarcelado a muchos cristianos sino que fue cómplice del asesinato a Esteban. Por ello, se aprecia como primer ingrediente de su carácter, la gracia de Dios. Esta es una constante en cada uno de sus cartas, en donde se puede comprobar que no sólo Dios lo había perdonado sino que él mismo ya lo había hecho. Como prueba de ello, su corazón expresa gratitud.
(Notemos que gracias es el plural de gracia, para denotar no una sino muchas).
Esta gracia depositada en el carácter del ministro, no era un atributo por sí mismo de Pablo, sino que es propiedad de Dios. La gracia de Dios nos da el triunfo para todo evento de la vida. Un hombre que no sabe dar gracias no ha comprobado la realidad del perdón.
En esto consiste la identidad: En saber ¿Quién es uno?. La identidad consiste en saber, el origen de nuestra esencia. Para Pablo y todo ministro del Señor nuestro origen esta definido por nuestra vida en CrIsto. Fuera de Cristo, o independientemente de éL, cualquier significado es efímero y hasta sólo de nivel fisiológico.
El origen determina el destino. Es decir, la identidad otorga propósito. Una vez definido quién realmente es Pablo, puede indicar con certeza para qué existe en la tierra. Esto es para propagar la fragancia de su conocimiento. Como vemos en el texto:

Demos gracias a Dios, que siempre nos hace triunfar en Cristo, y
por intermedio nuestro propaga en todas partes la fragancia de su
conocimiento.
II Co. 2:14.

[1]Reina Valera Revisada (1960). 1998.. (Hch 1.3). Miami: Sociedades Biblicas Unidas.
[2]Reina Valera Revisada (1960). 1998. (Hch 28.30-31). Miami: Sociedades Biblicas Unidas.